Mi nombre es Denisse Medina Soto

Nací en Ecuador el 20 de junio de 1991 y actualmente resido en la hermosa ciudad de Córdoba, Argentina.Soy cristiana evangélica, y mi fe es la base de todo lo que soy y lo que hago.

Me dedico a brindar consejería emocional y espiritual, enfocándome especialmente en el proceso de sanidad interior. Acompaño a mujeres que han atravesado situaciones difíciles—ya sea dolor emocional, confusión sobre su valor personal, o heridas del pasado—para que puedan descubrir su verdadera identidad, restaurar su autoestima y, sobre todo, conocer lo que Dios dice de ellas. Mi misión es ser un canal de amor, verdad y esperanza para quienes sienten que han perdido su rumbo o su valor.

Crecí en un hogar disfuncional, en medio de un entorno marcado por la separación de mis padres, vicios, discusiones y heridas emocionales. Desde pequeña, viví con mis dos hermanos, mis abuelos, mi madre y mi padrastro, en una dinámica familiar complicada donde nadie conocía de Dios, y el dolor parecía ser parte del día a día.

Durante mi adolescencia, absorbí esa realidad y la adopté como propia. No conocía otra manera de vivir ni de relacionarme. Pero todo comenzó a cambiar cuando tenía 16 años, y mi mamá asistió a un encuentro con Dios que transformó radicalmente su vida. A partir de ese momento, poco a poco, toda nuestra familia fue conociendo a Jesús, y lo que antes era caos se fue convirtiendo en un hogar donde el amor, la paz y la sanidad comenzaron a florecer. Los vicios desaparecieron y empezamos a reconstruir nuestros vínculos desde una nueva perspectiva: la fe.

Sin embargo, el camino no estuvo exento de dolor. Años después, atravesamos uno de los momentos más duros como familia: la muerte de mi hermano mayor, Christian, a los 25 años. Fue una pérdida devastadora, con una herida profunda.Pero incluso en ese dolor, nos aferramos a Dios con más fuerza que nunca, y tomamos la decisión de vivir para servir y consolar a otros, llevando esperanza allí donde otros también sienten que ya no pueden más.


Formación académica y ministerial


Misión, inicio y propósito actual

Lo que me distingue no es solo mi formación o experiencia, sino el camino real que he recorrido. Todo lo que enseño, primero lo viví. Sé lo que es romperse por dentro, y también lo que es volver a levantarse con la fuerza que solo Dios puede dar. Hoy, cuento con herramientas concretas que me permiten acompañar a otras mujeres, no desde la teoría, sino desde la empatía, la fe y la experiencia vivida.